No leo y me agüito gachote

Cuando no leo me agüito gachote.

14.6.09

Ser tolerante




"Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada".
Antonio Machado

Soy vegetariana hace poco más de 5 años, y vegana hace alrededor de 2. El veganismo implica una forma de vida de respeto hacia los animales no humanos; ‘(…) es una filosofía y un estilo de vida basado en el respeto hacia los animales, para ello el vegano deja de participar en todas aquellas actividades que explotan a los animales de forma directa e indirecta absteniéndose del total uso o consumo de productos de origen animal.’ (www.respuestasveganas.blogspot.com).

Cuando una persona sabe que no como carne, ni lácteos, ni huevo, ni nada que provenga de un animal, la mayoría de las veces se sorprende y me echa una mirada escéptica: ¡no manches! ¿nada, nada de carne? ¡Estás loca!. Ahora imaginen qué sucede cuando saben que no uso pieles y que, antes de comprar, verifico que los productos que consumo (shampoo, maquillaje, ropa, productos de limpieza, etcétera) no experimenten en animales. Y ni hablemos de cuando se enteran que no acudo a circos con animales, y que estoy en contra de las corridas de toros y de los zoológicos.

No pretendo defender el veganismo ni convencer a nadie de que lo practique; amo la diversidad de pensamiento y de creencias, creo que eso es lo que hace interesante este mundo. Con lo que sí de plano no voy de acuerdo es con la intolerancia-ignorancia, ¿por qué ligo las palabras? Porque considero que una persona ignorante, cerrada, con un estrecho campo de visión, es aquella que no tolera que alguien piense diferente. Hay personas que me han dicho que está mal lo que hago, cuando pregunto ¿por qué? Solo saben responderme: porque está mal y punto. Con ese tipo de argumentos, auguro, respetuosamente, que como sociedad estamos jodidos.

La libertad de pensamiento es un derecho del que todos gozamos. En la medida que no irrespetamos a otras personas con nuestras creencias, todo puede marchar bien. El premio Nobel de la Paz en 2001, Kofi Annan explica perfectamente lo que intento decir; cuando hablamos del derecho a la vida, o al desarrollo, a disentir o a la diversidad, estamos hablando de la tolerancia. La tolerancia promovida, protegida y venerada asegurará la libertad. Sin ella, no podemos asegurarnos de ninguna.

“Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas.”
John Fitzgerald Kennedy

14.5.09

Razón olvidada


“… aquí está una de las tareas de la juventud: empujar, dirigir con el ejemplo la producción del hombre de mañana. Y en esta producción, en esta dirección, está comprendida la producción de sí mismos…”
Ernesto Guevara de la Serna

El 23 de mayo, además de que cumple años una de mis amigas más cercanas, se festeja el día del estudiante universitario, aunque me ha tocado ver que en las prepas e incluso en secundarias lo celebran como propio, estudiantes al fin.

¿Cómo se festeja el día del estudiante? Como la mayoría de las celebraciones al estilo mexicano; una fiestota y mucho alcohol. Ese día, las y los universitarios salen temprano de la escuela o de plano no tienen clases, y en la noche, a festejar con singular alegría el glorioso día del estudiante, que fue instituido por… ¡Ah verdad!

Que porque si hay un día del maestro debe existir un día del estudiante, dicen algunos rebeldes; y hay otros que de plano no tienen la menor idea de por qué existe un día dedicado para ellos, más gacho aún, ni les importa saber. Resulta que el 23 de mayo, en la actualidad, no es visto como otra cosa que un simple pretexto para divertirse.

Otra historia ocurrida en México refundida en el olvido. Lo poco que sé sobre esta conmemoración es que un grupo de estudiantes de la escuela de Medicina de la Universidad Nacional de México (ahora UNAM), el 23 de mayo de 1929, fue víctima de la represión, una vez más, del gobierno. ¿Qué querían? Autonomía universitaria, misma que se conquistó luego de huelgas, manifestaciones y movimientos cuyo único interés era, en palabras de Luis Rionda “preservar a la universidad pública libre de las presiones y chantajes de los gobiernos post revolucionarios, que quisieron imponer a la fuerza la ideologización de la educación superior”.

Se logró el objetivo, no por regalo de las autoridades gubernamentales, sino por la lucha constante de nuestros hermanos estudiantes de aquellos tiempos. ¿El resultado? La Universidad Nacional de México se convirtió en la Universidad Nacional Autónoma de México, un gran paso para la historia de las instituciones en nuestro país.

Sinceramente no imagino cómo sería una universidad pública sin autonomía, salí de una y, lo que más me enorgullece al mencionar su nombre, es la palabra ‘autónoma’, por todo lo que ésta implica.
Creo que les debemos mucho a aquellos hombres y mujeres jóvenes que no desistieron hasta lograr algo de lo que los estudiantes universitarios gozan -y gozaron, quienes ya salieron- mientras se preparan como profesionales.

Miremos un poco hacia atrás, y démonos cuenta de que, desde hace 80 años contamos con un gran beneficio que ni siquiera valoramos porque siempre lo hemos tenido, pero usemos nuestra imaginación para visualizarnos sin él, y nos percataremos del gran tesoro que tenemos gracias a estudiantes preocupados por el futuro de México (futuro que ya llegó; somos nosotros).
¡Feliz día del Estudiante!

“Nuestro sacrificio es consciente, es el pago por la libertad que estamos construyendo"
Ernesto Guevara de la Serna

30.4.09

Feliz día del... ¿niño?




La madurez de los adultos es proporcional al tiempo de juego cuando niños, y a las preguntas que en ese entonces nos fueron buenamente respondidas.

La otra vez me encontraba plácidamente platicando con mi ‘yo’ interna que, por cierto, me cae rebien, y se me ocurrió hacerle la siguiente pregunta: ¿tú crees que todavía existan niñ@s en este mundo? Debo admitir que no supe responder al instante, tuve que pensar un momento antes de decir algo…

A esta generación de infantes le está tocando vivir muy deprisa, y las opciones de diversión infantil -que no siempre es precisamente infantil- cada vez son más. Much@s niñ@s son felices con un celular, por ejemplo; otr@s no pueden vivir sin el messenger; también están l@s adict@s al metroflog o al face book, y mejor ni hablemos de esas criaturas enamoradas de los videojuegos y de la televisión.

Los programas favoritos de mis primitos y primitas ya no son los picapiedra, o don gato y su pandilla, y menos barney y sus amigos. Ahora ven las novelas del once o del trece, o dr. house, o south park.

En mis tiempos -y no es que me sienta muy vieja, apenas supero los 20- jugaba a saltar la cuerda afuera de la casa con mis amiguitas, o a los enchantados, o a las escondidas que, aunque siempre era la primera a quien encontraban, me divertía asquerosamente. ¿Videojuegos? Mario Bros. ¿Internet? Todavía no estaba al alcance de tod@s, nisiquiera tenía PC, ahora mi vecino de 10 años tiene su propia lap top. ¿Televisión? Caricaturas y Chabelo. ¿Lo más hard core? Los power rangers y Dragon Ball.

¡Vaya! Me siento hasta ñoña. Cualquier niñ@ que me escuchara hablar así me diría que qué onda con mi vida, que esas formas de diversión, ‘ni al caso’ y que ‘qué aburrición’. Siento que nuestr@s niñ@s se están converted cada vez más rápido en adultos, el mundo está cambiando y ell@s con él. ¿Qué nos está pasando?

Creo que fue José Martí quien dijo: ‘los niños son la esperanza del futuro’. Creo firmemente que así es. Las formas de diversión de los infantes de ahora no es más que el resultado de la forma de vida de los adultos: el padre y la madre se ausentan casi todo el día de la casa y el hijo o la hija encuentran entretenimiento en las nuevas tecnologías.

Creo que es tarea de los padres fomentar mása la comunicación entre ellos y sus hijos, pues este estilo de vida no ha hecho más que separar este vínculo que debe existir, dejando a los hijos disperses y a los padres cada vez más ocupados en otras cuestiones.

Festejemos el día del niño dandole un enorme abrazo a nuestros hijos (en mi caso a mis primos menores), y recordandoles que ser niño es la mayor certeza de que Dios existe.


Cuando nace un niño nace la esperanza de un mejor mundo, la esperanza se pierde cuando los padres no lo saben educar.

20.3.09

feminista, no hembrista

“Nunca he declarado la guerra a los hombres; no declaro la guerra a nadie, cambio la vida: soy feminista”.
Florence Thomas



Vaya que las mujeres hemos logrado muchas cosas a lo largo de la historia de la humanidad, y nuestro trabajo nos ha costado. Agradezco infinitamente a Simone de Beauvoir por aquella excelente obra en la que inició la etapa de algo que hasta la fecha existe: el feminismo.

Recién celebramos el Día Internacional de la Mujer, ¡Felicidades, mujeres de todo el mundo! Doctoras, arquitectas, ingenieras, maestras, prostitutas, amantes, meseras, limosneras, monjas, amas de casa, estudiantes, abuelas, hijas, nietas, tías, sobrinas, madres, feministas.

 Según la Real Academia de la Lengua, la palabra feminismo tiene dos definiciones, la primera, doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres. Segunda, movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres. Estoy totalmente de acuerdo con ambas definiciones.

De lo que me he percatado –y no estoy de acuerdo en absoluto con ello- es que, erróneamente, tanto mujeres como hombres, han confundido en definición y en práctica el feminismo con el hembrismo. Es decir, si entendemos el machismo como la: actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres, consideramos que el feminismo es: actitud de prepotencia de las mujeres respecto de los hombres. ¡Y no es así! El feminismo no tiene nada que ver con el hembrismo.

Me preocupa que se juzgue a las mujeres feministas como monstruos que odian al género masculino, como mujeres radicales que creen que todo sería mejor si el hombre desapareciera de la faz de la tierra. Me preocupa que esta palabra tan hermosa sea reducida a una humillante definición de lo que es el hembrismo. Ser hembrista, significa ser retrógrada y es una total contradicción, pues estaríamos repitiendo las mismas prácticas de un ser machista y caeríamos en un círculo vicioso del que sería muy difícil salir. Sería regresar a lo mismo.

Los hombres (y muchas mujeres) deben entender que el feminismo no busca la superioridad de la mujer, el feminismo se refiere a derechos y obligaciones, y no a simples caprichos de nosotras las féminas. Feminismo es buscar equidad en la desigualdad. No es una lucha en contra del hombre para que venza el, o la mejor; es una lucha conjunta para obtener las mismas oportunidades que en esta cultura patriarcal, solo se le dan a los hombres.

Es difícil cambiar un pensamiento, sin embargo, considero importante que hagamos conciencia de que la lucha entre los sexos no conlleva a nada bueno, hay que implementar la cultura de ganar – ganar, que aunque no le funcionó muy bien a los capitalistas, bien puede servirnos a hombres y mujeres, para que ganemos las dos partes, y así, todos felices y contentos, olvidándonos del machismo y del asqueroso hembrismo, que nada bueno aportan a una sociedad con sensibilidad y con cerebro.

Tolerancia, diálogo, igualdad de oportunidades; feminismo, sí. Discriminación, intolerancia, misoginia, sexismo; machismo, no. Odio, caprichos, abuso; hembrismo, no. Mujer, no permitas que un hombre te golpeé, pero tampoco te permitas a ti, hacer lo que hace un (una) machista, no te conviertas en aquello que juzgas. Erradiquemos el machismo, pero también el hembrismo.

“Por esto repito tantas veces que ser mujer hoy es romper con los viejos modelos esperados para nosotras, es no reconocerse en lo ya pensado para nosotras (…). Por esto soy una extraviada, soy feminista”
Florence Thomas


18.1.09

¿De qué se trata?

La política es el arte de servirse de las personas haciéndoles creer que se les sirve a ellas.
Louis Dumur


Ayer llegó mi hermano a la casa sobremanera enojado. Y, ¿cómo no? si resulta que en el centro de la ciudad, -para el que l@s contribuyentes aportamos la ‘módica’ cantidad de 58 pesos al pagar nuestra tenencia. Agradézcanle a José Ángel- después de estacionar su camioneta, y ponerle monedas al maldito parquímetro -otra forma elegante de robarle a la ciudadanía, pues el impuesto que se paga por el pavimento debería permitirnos estacionar nuestros vehículos ¡sin tener que pedirle permiso a los parquímetros! (perdón, me alteré un poco) - para luego ir a hacer unas compras, algún malviviente, o algunos malvivientes, se encargaron de asaltar la triste camioneta. Estéreo, reproductor mp3, y un saco que Flavio -así se llama mi hermano- iba a llevar a la tintorería ese día, desaparecieron.

     ¡No lo puedo creer! Dijo mi hermano, ni vidrio roto, ¡ni nada!, tal pareciera que los malandros esos abrieron la camioneta cual si fuera suya, con toda la tranquilidad del mundo y, poco a poco, sin prisa, se hicieron de las pertenencias de mi hermano.

     ¿Seguridad en Torreón? Já. Si apenas hace dos meses, a la una de la tarde, mi carro se quedó sin dos tapas del rin –por lo menos me dejaron las otras dos-, y conste que le puse tres pesos al parquímetro, sin contar con que los de vialidad andaban por todos lados, ¡qué raro, no se dieron cuenta! ¿Será porque se la pasan cual modelo en una pasarela de modas? Solo paseándose por la ciudad para que la gente los vea ostentosos y (supuestamente) poderosos… ¡Son la autoridad de Torreón! (autoridad que solo está de adorno). Hoy, justamente, acabo de enterarme de que a mi tío le robaron también las tapas de su carro ¡afuera de su casa! Es el colmo.

     Y ni me meto en temas de balaceras, drogas, ajustes de cuentas y demás, que sabemos que existen en nuestra ciudad, y, tristemente, llegaron para quedarse con nosotros.

     Mi pregunta es, ¿acaso tenemos cara de tont@s? ¿Qué les pasa a las autoridades municipales? Por qué cobran por el alumbrado público si los arbotantes de mi colonia son más viejos que mi bisabuela; prenden de día, y dejan de funcionar por la noche. ¿De qué se trata?

     Por favor, pido, exijo a José Ángel y a su (mal) gobierno que realmente funcionen como lo que son: autoridad, pero no para sentirse los todopoderosos -eso ya lo han hecho- sino para realmente servir a la comunidad, para eso están aquí, no para andar de vacaciones todo el tiempo con el sueldo que más bien deberían desquitar en sus oficinas o áreas de trabajo, ni mucho menos para andar invitando amigos a juegos de fútbol con el dinero de la gente, o gastando –ese mismo dinero- cantidades estratosféricas en restaurantes de lujo con las amigas. ¿No les da vergüenza? ¡Ya estuvo!


Hay momentos en la vida de todo ser político, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios.
Abraham Lincoln

14.12.08

La madre naturaleza y sus ingrat@s hij@s


Cuando hayas cortado el último árbol, contaminado el último río y pescado el último pez, te darás cuenta de que el dinero no se puede comer.



Hoy estaba con un par de amigos en la escuela, nos dio hambre y fuimos a comprar gorditas al carbón –deliciosas, por cierto-. Estábamos esperando nuestro turno, platicando plácidamente en la esquina del boulevard revolución y la calle García Carrillo, cuando me percato de que el chofer de un autobús de transporte público –me frustra no poder recordar qué ruta era- muy campante se detiene para tirar su asquerosa basura por la ventana. Así, vil y descaradamente arrojó sus mugreros a la calle, sin importarle nada. Fue tanto nuestro coraje, que nos pusimos de acuerdo para gritarle al mismo tiempo: ¡pinche marrano! Claro, al momento de hacerlo, fuimos presa de más de un par de miradas que nos observaron desconcertadas y hasta ofendidas, pero, ¿nos importó? No. El conductor, también al escucharnos no hizo más que seguir manejando, pero espero que haya sentido por lo menos un poco de vergüenza. Ni siquiera pudimos recoger lo que tiró, porque se lo llevó el aire.

     Triste, pero real, el chofer que vimos hoy en la mañana –espero no volverlo a ver nunca- es solo un ejemplo de las miles y miles de personas carentes de conciencia, ignorantes de que tenemos la obligación de cuidar nuestro medio ambiente. ¿Porqué estos temas siguen siendo irrelevantes para much@s? Será que pensamos que el mundo nos va a durar para siempre.


Vamos caminando por el centro y se terminó nuestra nieve, tiramos el envase en la calle, o lo dejamos en una jardinera… ¡es que, de aquí a que encuentre un bote para la basura! Cuando nos vamos a bañar, abrimos primero la regadera y nos metemos hasta que salga caliente el agua… ¡es que está helada! O cuando nos ponemos a barrer la calle, dejamos la llave abierta y rociamos con la manguera a todo dar cada parte de nuestra banqueta, para que quede requetelimpia, que al cabo el agua la pagamos nosotr@s, ¿no? Y qué tal, cuando andamos caminando por los camellones de la alameda y, claramente dice en los letreros: no pisar el césped, ¿qué hacemos? Pisamos el césped, ¡ah! Pero no se preocupen, éste último está justificado; recordemos que el ser humano está negado, precisamente al ‘no’.

     En fin, podría pasarme horas y horas enlistando más ejemplos, pero creo que ya es suficiente con los anteriores. El punto aquí es, ¿sabemos todos y todas que, si queremos un cambio positivo en nuestro mundo, en cualquier aspecto, debemos comenzar primero por nosotr@s mism@s? ¿Es tan difícil de comprender? Creemos tal vez que con recoger un papel que vimos tirado en la calle y ponerlo en su lugar, no hacemos un gran cambio, pero creo que sí, porque el primer gran cambio que debemos mostrar, es el de actitud.

     Por qué no, en lugar de estarnos quejando por lo que sucede a nuestro alrededor, somos nosotr@s quienes aportamos nuestro granito de arena, y así, transmitimos nuestro espíritu de sensibilidad hacia la naturaleza, lo irradiamos, y cada vez serán más las personas que estén en empatía. Suena a utopía, pero, lo bonito de ellas, es que existen porque alguien cree que pueden suceder.

     Me imagino que tod@s amamos a nuestra madre, pues ahora, es momento de respetar a la madre naturaleza, que ha sido benevolente desde hace millones de años; cuidarla, quererla y hacer algo por revertir todo el daño que le hemos causado, recordemos que, en esta vida todo se regresa, y hasta la naturaleza, tarde o temprano, si no lo hacemos nosotr@s, buscará ser respetada como lo que es, nuestra fuente de vida. Aunque ya hemos sido testigos de algunas consecuencias de no cuidar lo que tenemos, probablemente no nos toque pagar a nosotr@s completamente los platos rotos, pero ¿las generaciones venideras?

     No seamos egocéntric@s, ni pensemos que somos superiores a la naturaleza, tarde o temprano, ella misma nos dará una buena lección y dejará muy en claro que superior a ella, solo Dios.


Quien quiera creer que algún poder lo sitúa sobre los demás seres vivos de la tierra, tal vez viva la gloria, pero jamás gozará sintiendo los latidos de su corazón.


20.11.08

¿Qué es esa tontería de sonreír?


A veces, sonreír es la mejor forma de contribuir a cambiar el mundo.

¡Maldita sea! Se me volvió a hacer tarde para ir a la escuela, ya nisiquiera me dio tiempo de desayunar, además tengo que entregar mi informe hoy en el trabajo y no he terminado, y por si fuera poco este tráfico está infernal.
De eso se trataban mis diálogos internos cierto día que me levanté tarde; me sorprendí después al percatarme que todavía no eran ni las nueve de la mañana y yo estaba estresada por mil y una cosas sin sentido.

Hace un par de años tuve un trabajo que requería mucho de mi esfuerzo y dedicación, cargaba una gran responsabilidad bajo mis hombros y por supuesto trataba de dar lo mejor de mí siempre para que mi jefe se sintiera orgulloso de tenerme en ese puesto. Me estresaba casi todo el día, todos los días, y de vez en cuando hacía corajes porque algunas cosas no salían bien, en otras ocasiones me olvidaba incluso de comer por lo ensimismada que me encontraba realizando mis actividades. Literalmente en esa época, vivía para trabajar, no trabajaba para vivir.

Hay una frase que dice no te tomes la vida tan enserio, al fin y al cabo, no saldrás viva de ella. Me di cuenta de que, por mucha gracia que causara, esta frase es totalmente cierta. Durante este tiempo que viví trabajando como una adicta, me perdí de muchas cosas, de pequeños detalles, olvidé voltear al cielo y contemplar las estrellas; me parecía una pérdida de tiempo admirar la belleza de una flor; o el simple hecho de caminar despacio por las calles de la ciudad.

En este país, la mayoría de las personas viven así. El estrés es la enfermedad de este siglo. Vivimos enojados, preocupados por las deudas, por la carga de trabajo, ensimismados en nosotros mismos y en nadie más. Nos olvidamos de voltear a nuestro lado y saludar a otras personas, nos olvidamos de regalar una sonrisa; ya no tenemos tiempo para esas tonterías, tenemos problemas, verdaderos problemas en los que hay que ocuparnos, como para andar con esas cosas de saludar y sonreír.

Es triste ver cómo una sociedad poco a poco se va deteriorando porque la calidad humana se extingue, el mundo de las apariencias impera sobre nosotros y preferimos no reírnos de algo por temor a que otros lo vean mal, aunque nos haya causado risa. En nuestro trabajo no volteamos a ver ni a nuestro compañero de al lado, porque tenemos que terminar nuestras actividades.

Una sonrisa ya casi nadie la regala, porque vivimos tan rápido, que ni para eso encontramos el tiempo. Pero no nos damos cuenta de que con una simple sonrisa, podemos cambiar nuestro estado de ánimo e incluso el de los demás. Leí una vez que sonreír es un verdadero antídoto, que la naturaleza tiene en reserva para todos y sin embargo una sonrisa es algo que no se compra, ni se presta, ni se roba, porque únicamente tiene valor en el preciso momento que se regala.
Si todos nos animáramos a sonreír más seguido, podríamos cambiar muchas cosas en nuestras vidas, lamentablemente, nos resulta más fácil quejarnos por las cosas aparentemente malas que nos suceden, que sonreír por las bendiciones que recibimos todos los días y que no sabemos agradecer.

La mejor manera de demostrarle a la vida lo bien que la pasamos es con una sonrisa.

18.10.08

2 de octubre, ¡no se debe olvidar!


“Desgraciada la nación sin memoria, sin historia”
La maldita vecindad / 2 de octubre


El dos de octubre de 1968, hace 40 años, México fue testigo de una brutal represión en contra de un grupo de estudiantes. Según las cifras oficiales –o sea, las no reales- el resultado de esta masacre fue, en un principio, de 20 muertos, aunque más tarde Gustavo Díaz Ordaz, en ese momento presidente del país, afirmó que la cifra fue de al menos 44 fallecidos. Total, nunca se pusieron de acuerdo, pero las malas lenguas dicen que la cifra real es de unas 200 muertes, y otros me han contado que hasta supera las 300.

     Cuarenta años puede parecerle mucho tiempo a alguien como yo, por ejemplo, que apenas supero los 20, sin embargo, no es –y nunca será- el tiempo suficiente para olvidar; much@s jóvenes más o menos de mi edad tenemos presente en nuestra memoria y corazón, con coraje e impotencia, la fecha histórica del 2 de octubre de 1968, la matanza de Tlatelolco en la plaza de las tres culturas, donde un grupo de 8 mil estudiantes luchaban pacíficamente por defender sus derechos y el gobierno del malnacido Ordaz los reprimió de una manera cobarde e injusta.

     Lo que pedían los manifestantes, en su mayoría estudiantes, pero que también estaban conformados por profesores, intelectuales, amas de casa, y tod@ mexican@ valiente que quería demostrar su inconformidad, era algo simple, entre otras cosas, exigían la derogación de un artículo – el 145- del Código Penal Federal, que calificaba como delito la difusión de ideas, programas de acción, o la defensa de políticas extranjeras que alteraran el orden público; a dicho acto se le consideraba “disolución social”, y sirvió de instrumento jurídico para la agresión que sufrieron los estudiantes. Sería necesario no tener sentido común para darse cuenta de que esto no era más que represión a la libertad de expresión. Además querían la libertad de los presos políticos, encarcelados meses antes de octubre por los enfrentamientos que ya se habían suscitado en las diferentes casas de estudio que formaron parte de este triste acontecimiento.

     Versa una frase ya muy trillada: “quien no conoce su historia, está condenad@ a repetirla”. Me dio tristeza, este 2 de octubre de 2008, no ver nada en la televisión que mencionara algo sobre este día; sentí coraje al escuchar la pregunta de much@s conocid@s: ¿qué se celebra el 2 de octubre? La indiferencia y el olvido son aún peores que el odio, y me resulta difícil aceptar la idea de que México es un país sin memoria, ¿¡cómo podemos olvidar algo de tanta importancia, y cómo podemos olvidar a nuestros hermanos estudiantes que lucharon dejando un legado que ahora muchos desconocen!?

     Como dice una canción probablemente poco familiar para algunos, si no queremos que vuelva a pasar, nuestra memoria es un arma de paz, lo triste del asunto es que tal parece que en México, lo que menos nos interesa es tener paz.


No hay olvido ni perdón a los que arruinaron mi nación.
Gondwana / Paredón



26.9.08

sentido común...

¡Por eso estamos como estamos!

Ante un imprevisto enfrentamiento, debo tener bien a punto y afiladas mis mejores armas: la educación y el respeto.
Anónimo

Hace unas tres semanas iba muy apresurada conduciendo hacia mi escuela por la avenida Morelos de esta hermosa ciudad de Torreón -venía del centro-, digamos que mi humor no era del todo relajado puesto que, como ya mencioné, tenía que llegar a tiempo a mi querida casa de estudios, así que estaba un poquito presionada.

Hay unas oficinas del SNTE -así dice afuera, creo que es algo de los maestros- precisamente en la avenida Morelos, entre las calles Javier Mina y Jiménez, por ahí pretendía pasar cuando me voy encontrando con una multitud de personas paradas enfrente de ese SNTE que les menciono, estaban obstruyendo el paso.
La primera expresión que pasó por mi mente fue ¡ahora de qué se están quejando!, qué bueno que no lo dije en voz alta, si no, ahí mismo me linchan. Pues resulta que, en lugar de darme la vuelta en la calle Javier Mina, como todos los demás conductores que no saben cuáles son sus derechos y prefirieron no meterse en problemas, me aferré a pasar por la Avenida Morelos… ¡llevaba prisa! Además yo no era la culpable de cualquier cosa con la que estuvieran inconformes estos personajes.

De una manera amable, intenté pasar, despacio, toqué el claxon pero, al verme, estos simpáticos hombrecitos y mujercitas no hicieron absolutamente nada, ni siquiera se inmutaron, es más, ni un cabello se les movió… en pocas palabras, les valió. Normalmente tengo mucha paciencia, pero en esta ocasión, esta virtud no me había acompañado, así que, sí, me enojé y asomé mi cabeza por la ventana para decir con voz fuerte -ojo, no grité; hablé con voz fuerte, nadamás-, no les cuesta nada subirse a la banqueta o al camellón para que me dejen pasar.
¡Qué cosas! Nunca me había sentido tan ignorada en mi vida.
Les pedí que me dejaran pasar, les dije llevo prisa, no les iba a costar ni un minuto permitirme el paso… pues parecía que estaba hablando con nadie ¡cuánta falta de educación, ni siquiera un no me pudieron contestar! Y paradójicamente, son quienes se encargan de la educación de nuestros infantes. ¡Válgame el Señor Jesucristo! (y eso que no soy creyente).

Derrotada, decidí echarme de reversa y hacer lo que todos los conductores habían estado haciendo, di vuelta en la calle Javier Mina, para ya no meterme en problemas, y llegué bien tarde a mi escuela.
No digo que esté mal que la gente se manifieste cuando algo no le parece bien, por el contrario, me parece un ejercicio excelente; pero, y claro que hay un pero, no se vale que terceras personas resulten (resultemos) afectadas por situaciones como esta. Hay que recordar: “mi libertad termina donde comienza la de los demás”, y ese día, mi libertad fue cuarteada por una multitud que, por exigir sus derechos (¿?) me afectaron a mí, yo, sin deberla ni temerla.
Hace falta un poco de sentido común, lamentablemente no todos lo tienen, pero, por los que sí sabemos lo que éste es, les pido ¡Respeto!

Hay algo que dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería.
Konrad Adenauer



24.9.08

Busco chamba

"La razón por la que la preocupación mata más que el trabajo, es porque es más gente la que se preocupa que la que trabaja."
Robert Frost


El desempleo oficial en México se colocó en el 4,01 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) en marzo de este año, cifra superior al 3,42 por ciento del mismo mes de 2006. (INEGI)


   El tema del desempleo en nuestro país ha sido objeto de declaraciones, opiniones y comentarios, para dar paso a la polémica. ¿Se supone que debemos reclamarle esto al gobierno? Estoy segura casi al cien por ciento que, la mayoría de las personas opina que sí… y talvez tienen razón; en México no hay trabajo, en México no hay oportunidades, en México estudias para doctor y terminas como taxista o vendiendo tacos afuera de tu casa, en México blah blah blah…

   El presidente de México, el gobierno de México, nuestras autoridades, no están haciendo lo necesario para que cuando yo termine de estudiar tenga un trabajo acorde con mi carrera, no están haciendo bien su labor, es más, por eso ya mejor ni estudio, ¿para qué? Si al final de cuentas no encontraré trabajo cuando me titule… no tiene caso…

   Que lástima me da escuchar estos comentarios, no sólo lástima, me da tristeza, me da coraje, me da rabia… un estudiante de preparatoria dice que piensa seriamente la posibilidad de no estudiar la carrera que le gusta porque “no hay campo”, está muy difícil conseguir empleo… “mejor estudio otra carrera que, aunque no me guste tanto, pues me dejará buenos ingresos”. Me río, sí, me río de esas personas mediocres, ¿por qué se empeñan tanto en excusar sus limitaciones y sus miedos con esos argumentos tan tontos? Si no se creen capaces de lograr algo grande, mejor díganlo así, pero no le estén echando la culpa a las “pocas” oportunidades que hay.

   No se trata de siempre culpar al gobierno (tampoco de desligarlo de esta problemática), en este caso no está acabando con nosotros la pobreza, ni la injusticia, ni la corrupción… está acabando con nosotros nuestra actitud, nuestras pocas ganas de superarnos, ese conformismo que forma parte de nuestra vida. Que tenemos complejo de inferioridad porque los españoles nos conquistaron, al diablo con eso… no estamos en época de excusas ni de pretextos, el que tiene ganas logra lo que se propone, trabajo hay, y en todos lados, lo que falta, y en mucho es la actitud, la buena actitud.

   Una vez más, afirmo que quien tiene la mayor responsabilidad en esto, somos nosotros mismos, una gran masa gobernada por unos cuantos que no es capaz de levantarse de sus sillas y exigir y, más allá de exigir, luchar hasta conseguir lo que le corresponde. Pero así hemos estado por muchos años, es muy cómodo criticar, reclamar, todo sentados, pasivamente… sigamos así, auguro para nosotros un futuro prometedor…


"Me gusta y me fascina el trabajo. Podría estar sentado horas y horas mirando a otros cómo trabajan."
Jerome Klapka

los medios que (dicen que) informan...

¿Qué importa Tabasco? ¡Hagamos dinero!


La televisión es un arma de doble filo, con la que incluso el espectador
puede llegar a suicidarse.
Virginia Villanova

Las inundaciones en Tabasco provocadas por el desborde de los ríos Grijalva, Carrizal y Puxcatán destrozaron las viviendas de más de un millón de personas en este mes. La noticia corrió cual Ana Guevara en una competencia.

El pánico surgió entre los habitantes del Estado, y en toda la República. Los centros de acopio no se hicieron esperar; los medios masivos de comunicación, cumpliendo con su deber social, y sin ningún afán de figurar ante la sociedad como los héroes de México hicieron lo pertinente para ayudar a nuestros hermanos tabasqueños.

Y es que, claro que los mexicanos somos solidarios, por supuesto que íbamos a ayudar a nuestros compatriotas, pero, monopolios televisivos del país mexicano: ¡no me frieguen!

Más allá de la desgracia que estaba enfrentando la sociedad tabasqueña, el asunto se convirtió en una nefasta competencia entre los medios de (des)información (no todos, vuelvo a aclarar), a ver quién editaba los “reportajes” (lo pongo entre comillas porque hasta el más estulto sabe que un verdadero reportaje no dura un minuto) más dramáticos, hasta convertirlos casi en una novela, con el único fin, claro, de obtener rating, y con el rating, dinerito.

Y es que, digo, obviamente, el interés existe, debe existir, por obtener ganancias, pero también hay límites, ¿no creen? Hasta dónde llega la responsabilidad social de un medio de comunicación, y hasta dónde su interés y ambición por hacer más rica a la empresa. ¿Lucrar con el dolor ajeno?

Sí, ya sé que muchos han de pensar: pero los medios de comunicación hicieron muchas actividades para recabar fondos; hicieron mucha difusión para que la gente ayudara; blah, blah, blah. Ése es su deber, tenían que cumplir con él, así que no hay mérito que aplaudirles.

Damas y caballeros, no generalizo, como bien se dice por ahí, hay de todo en la viña del Señor, y tampoco es justo que paguen justos por pecadores. Ya cada quien sabe si le queda el saco, pero eso sí, a nivel nacional hay dos monopolios televisivos lo deben traer pero bien puesto.

La televisión es maravillosa. No sólo nos produce dolor de cabeza, sino que además en su publicidad encontramos las pastillas que nos aliviarán.
Bette Davis